Oscuridad, dulce oscuridad
Días aciagos, días en los que el sol no calienta, este Febrero el cual me está siendo ciego. Dulce oscuridad, oscuridad que deseo como la eternidad y la infinidad de mis sentido… No entiendo ni quiero entender nada, no deseo nada, no amo, no quiero y lo único que deseo es esa oscuridad que me hace ser yo, sin nadie a mi alrededor, sin nada que atañe mis sentidos, ni nada que desvele lo que soy, lo que he sido y lo que seré…
Nadie me puede quitar lo que tengo, ni nadie puede hacerme daño, nadie puede destrozar lo que no puede tocar, y lo que no se puede tocar… no existe!