Rojos son sus labios, aterciopelados, sedosos, suaves, tiernos y dulces como la miel… Sus besos son apasionados, ardientes, miel en mi propia boca, en mis propios labios…
Azules son sus ojos, ojos que me miran, ojos que hipnotizan, ojos que aman, ojos que desean…
Curvas realmente deseosas de amar, corazón que deseo y amo, alma que me pertenece como yo le pertenezco…
Deseo sobre deseo, amor sobre amor y cuerpo sobre cuerpo…
